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Cómo el uso de Drones y SIG aportan nueva evidencia sobre Rapa Nui
Por: Lain Graham - Esri
Los arqueólogos utilizan GIS para desarrollar un gemelo digital de la Isla de Pascua (Rapa Nui), lo que les permite investigar sus asentamientos y refutar la narrativa predominante sobre un colapso ecológico.
Cuando los exploradores holandeses llegaron a la Isla de Pascua hace más de 300 años, las legendarias estatuas gigantes conocidas como Moai los llenaron de asombro. Al mirar a su alrededor, no vieron árboles, ni señales de cuerdas, y encontraron una población relativamente pequeña. No podían explicar cómo los habitantes de esta remota isla polinesia, ubicada a más de 3.200 kilómetros de Chile, habían erigido cientos de estas figuras de tres pisos de altura a lo largo de la costa.
La narrativa que construyeron sobre la Isla de Pascua —conocida como Rapa Nui por sus habitantes— fue la de un colapso ecológico y social que perduraría por generaciones. Los exploradores asumieron que los isleños habían talado todos los árboles como parte del proceso de traslado de las estatuas. También creyeron que debió haber existido una población mayor para mover los monumentos, pero que había ocurrido un drástico declive demográfico. Especularon que la sobrepoblación y el agotamiento de recursos derivaron en guerras y canibalismo, culminando en una isla devastada.
Esta advertencia sobre Rapa Nui está siendo cuestionada hoy por los arqueólogos Carl Lipo, profesor de la Universidad de Binghamton, y Terry Hunt, profesor de la Universidad de Arizona. Ambos utilizan técnicas de remote sensing y tecnología de sistema de información geográfica (GIS) para descubrir nuevas evidencias sobre la historia de la isla.
"Al ser una isla sin árboles", dice Lipo, "es muy adecuada para el remote sensing." Cuando él y Hunt iniciaron su investigación en 2001, esperaban aportar evidencias a la teoría del colapso. Pero no encontraron señales de guerra: ni armas, ni fortificaciones, ni esqueletos con traumas.
Para descubrir qué ocurrió realmente, comenzaron a estudiar los asentamientos históricos de la isla, los recursos disponibles y las prácticas agrícolas.





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Evolución de la recopilación de datos: de cometas a drones y tecnología GIS avanzada
Los métodos iniciales de remote sensing que emplearon Lipo y Hunt nacieron de una creatividad extraordinaria. En 2001, las imágenes satelitales no ofrecían el nivel de detalle disponible hoy, y los drones aún no eran ampliamente accesibles. Lipo explicó: "Empezamos volando cometas con cámaras digitales de obturadores mecánicos, usando pequeños disparadores para presionar los botones con controles de radio. Tomábamos fotos de donde el viento llevara las cometas, y luego uníamos las imágenes lo mejor que podíamos." Documentar un sitio tomaba meses, y procesar las imágenes satelitales requería aún más tiempo.
Los avances en tecnologías de remote sensing y GIS, junto con la democratización de los drones, han abierto nuevas oportunidades para los investigadores. Ahora pueden volar drones sobre Rapa Nui y capturar imágenes de alta resolución de toda la isla en apenas unos días. Usando GIS, pueden procesar las grabaciones aéreas de los drones en horas y superponerlas rápidamente con imágenes satelitales que aportan detalle robusto, útil para cuantificar cambios incluso a nivel del suelo.
El software de mapeo y análisis GIS también ha sido fundamental para transformar la investigación en algo compartible. "Tomamos 20.000 fotos y dijimos: '¿Y ahora qué?'", contó Lipo. "El desafío no era solo entender cómo procesaríamos los datos, sino cómo convertirlos en un producto que pudiera compartirse de manera significativa."
Los arqueólogos pueden generar datos de muchas formas, pero con frecuencia estos terminan almacenados en un disco duro o en un formato de archivo que pocas personas pueden utilizar. El GIS está ayudando a convertir los datos de Rapa Nui en una historia visual comprensible para cualquier persona.
Los investigadores fueron aún más lejos y utilizaron tecnología GIS para crear un gemelo digital, o réplica 3D, de la isla. Esto les permite estudiar Rapa Nui de forma digital, sin dañar los sitios mediante excavaciones. También les posibilita compartir sus datos y modelos con la comunidad local, colaborar con otros expertos y monitorear cambios en el paisaje a lo largo del tiempo. El gemelo digital está demostrando ser una herramienta esencial para involucrar a la comunidad Rapa Nui y descubrir la verdad sobre su pasado.



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Una historia de ingenio
Al estudiar imágenes satelitales de Rapa Nui, Lipo y Hunt descubrieron que los primeros habitantes —en marcado contraste con las teorías comunes— vivían dentro de los límites de sus escasos recursos. De hecho, desarrollaron sofisticadas prácticas agrícolas en un lugar que no era ideal para el cultivo. El suelo de la isla estaba desgastado y desprovisto de los nutrientes necesarios para el crecimiento vegetal. Sin embargo, lograron aumentar la productividad agrícola cubriendo el suelo con roca pulverizada. Esta técnica, conocida como cultivo con mulch de piedra, contribuyó a producir casi la mitad de los alimentos que consumían, entre ellos camotes, taro, ñames y plátanos.
Al analizar en detalle los jardines de cultivo con mulch de piedra, los investigadores calcularon que las estimaciones previas sobre la cantidad de alimentos que producían estaban sobredimensionadas. Este hallazgo ha contribuido a confirmar que la población de Rapa Nui nunca superó unos pocos miles de personas en ningún momento dado.
Igualmente sofisticadas eran las prácticas de gestión del agua de los primeros habitantes de Rapa Nui. Lipo y Hunt utilizan drones de imagen térmica para estudiar las fuentes de agua de la isla. No existen fuentes de agua dulce superficiales permanentes, lo que llevó a muchos académicos a culpar a la deforestación. Sin embargo, el análisis de imágenes satelitales con GIS ha revelado otras fuentes de agua que sustentaron a los isleños. A lo largo de la costa existen puntos donde el agua subterránea emerge en la línea de marea, conocidos como descarga subterránea costera. Estos manantiales eran resilientes a las sequías. Y aunque el agua en estos lugares es salobre, los habitantes de Rapa Nui construyeron trampas similares a pozos para capturar el agua subterránea antes de que se mezclara con el agua salada.
Si bien la isla experimentó deforestación, la evidencia recopilada por Lipo y Hunt demuestra que los árboles no eran indispensables para la supervivencia de la comunidad. Más aún, los árboles no se usaron para trasladar los famosos moai. "La madera de palma no es muy resistente", dice Lipo, "por lo que los árboles no habrían podido soportar el peso de las estatuas."
Los propios isleños siempre afirmaron que los moai "salieron caminando" hacia el paisaje. En un reportaje de National Geographic de 2012, Lipo y Hunt propusieron una nueva teoría que, en cierta forma, recoge esa tradición oral. Plantearon que el pueblo Rapa Nui diseñó las estatuas para desplazarse mediante un movimiento de balanceo, y que bastaba con poco esfuerzo físico y algo de cuerda para transportarlas hasta su lugar. Un video elaborado en apoyo de esta teoría muestra a un equipo organizado por los investigadores demostrando cómo pudo haber funcionado.
Lo que podemos aprender del pueblo Rapa Nui
Lipo y Hunt han rescatado una historia de ingenio, en contraposición a las narrativas de catástrofe. Basándose en el análisis de imágenes satelitales y datos arqueológicos, es evidente que los isleños encontraron formas creativas de vivir de manera sostenible —y lo hicieron hasta el contacto con los europeos en 1722.
Los forasteros trajeron enfermedades, violencia y esclavitud. Pero hasta ese momento, la evidencia muestra una impresionante capacidad de adaptación. Demuestra que esta era una comunidad colaborativa. Demuestra que, lejos de ser responsables de su propia caída, las personas supieron aprovechar al máximo lo que tenían disponible. "No les quedó otra que encontrar la solución", dijo Lipo.
En este sentido, la investigación sobre Rapa Nui ofrece a las sociedades contemporáneas esperanza sobre cómo podemos adaptarnos para superar nuestros propios desafíos. Y el gemelo digital de la isla conecta a la comunidad local para demostrar que su historia es motivo de orgullo.
La investigación más reciente de Lipo y Hunt sobre Rapa Nui está disponible en PLOS One. Más información sobre cómo el software de mapeo con drones genera visualizaciones 3D detalladas que los arqueólogos pueden usar para consultar el pasado.